domingo, 12 de noviembre de 2017

Soraya Sáenz de Santamaría conoció el posible asesinato de Botín y pudo haber paralizado la investigación



Ana Patricia Botín podría verse obligada a abandonar la presencia del Banco de Santander.

Con un millón seiscientos mil lectores, la noticia sobre la querella por el asesinato de Emilio Botín hace que La Tribuna de Cartagena arrase entre los periódicos digitales y provoca que un grupo de accionistas del Banco de Santander exija la dimisión de Patricia Botín al frente de la presidencia. 

 Ana Patricia Botín, presidenta del Banco de Santander



Nos trasladamos hasta Barcelona para reunirnos con nuestra fuente. Se trata de alguien de impecable trayectoria en el mundo de las finanzas. Nos facilita abundante y acreditada documentación que iremos desgranando, en esta y sucesivas entregas, para llegar a conocer qué pasó en realidad la noche de 9 de septiembre de 2014 en la Ciudad Financiera del Banco de Santander en Boadilla del Monte. Recordemos, una vez más, que la versión oficial sobre la muerte de Emilio Botín la sitúa un día después, el 10 de septiembre y no en Boadilla del Monte sino en su domicilio particular en Somosaguas, una residencia familiar en la que hacía mucho tiempo que no vivía Botín que iba a divorciarse para contraer matrimonio con su amante María Sánchez del Corral, directora de Marketing Corporativo y Marca del Banco de Santander.

Ana Patricia Botín y su extraordinario poder económico que ejerce sobre todos los grandes grupos de comunicación españoles ha conseguido, hasta el día de hoy, que la prensa, radio y televisión en España haya silenciado la noticia ofrecida en primicia exclusiva por La Tribuna de Cartagena en relación con la querella presentada ante la Audiencia Nacional, en el Juzgado Central de Instrucción número 1 de Madrid.

Sin embargo, la contundencia de las informaciones ofrecidas por La Tribuna de Cartagena, que en pocas horas ha superado el millón seiscientos mil lectores, ha convulsionado las redes y ha originado la reacción de un importante grupo de inversión norteamericano, propietario del 3,8 % del banco español, que estaría exigiendo, de manera inmediata, la dimisión de la actual presidenta, acusada del asesinato de su padre, Ana Patricia Botín, en la querella referida.

La querella considera artífices del asesinato del patrón de la banca española al amante de Ana Patricia Botín, el narcotraficante colombiano Jesús Samper y a los responsables de seguridad de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, Carlos Martínez, Carlos Rubio y José Manuel García Entrena e, inductoras del homicidio a la propia Ana Patricia Botín y a su madre, la viuda del banquero, Paloma O´Shea.

Lejos de todo amarillismo y de cualquier atisbo al sensacionalismo informativo, desde La Tribuna de Cartagena en ningún momento nos hemos pronunciado, siquiera de manera sibilina, respecto a la veracidad o no del asesinato del banquero; tan solo nos hemos limitado a reproducir lo que dice la querella presentada por el letrado Carlos Javier Sánchez-Seco Vivar y de la que conoce todos los extremos el juez de la  Audiencia Nacional, Santiago Pedraz Gómez.

Sin embargo, un importante grupo accionaria norteamericano, poseedor de casi el 4% del Banco de Santander ha dicho ¡basta! (hay que recordar que la participación de la familia Botín en el Banco de Santander, hasta ahora intocable, es inferior al 2%). Las continuas irregularidades que han caracterizado la gestión de Ana Patricia Botín desde que accedió a la presidencia del Banco de Santander, han rebasado todos los límites de paciencia de un grupo de accionistas para los que todo no está permitido, ni aun tratándose de un negocio tan turbio como lo es el de la banca. Así las cosas, desde el referido grupo accionarial se acusa a la actual presidenta del Banco de Santander y a su equipo de gestión, de haber sobrepasado todos los límites éticos e incluso legales, y entienden que su manera de conducir a la entidad bancaria supone un grave peligro para su propia estabilidad empresarial y la del mercado financiero.

Según fuentes del citado grupo de accionistas, la mayoría de los beneficios declarados por la entidad bancaria procederían de operaciones sometidas a fundamentadas sospechas jurídicas: la compra de Arbengoa, para cuya transacción el Banco de Santander no dudó en mentir al Consejo de Administración y conseguir, de este modo, el cese de Felipe Benjumea -tras comprometerse a una posterior ampliación del capital que después nunca se produjo-, la adquisición del brasileño Banespa, las continuas inyecciones de capital para la adquisición de oficinas en colaboración con otra entidad bajo sospecha, el Royal Bank of Scotland, todo ello unido al creciente poder de un personaje tan conocido por su desmesurada ambición, como por su falta absoluta de escrúpulos, Miguel Zorita, expresidente de la auditora del Santander Deloitte y responsable de la estrategia carente de la mínima ética exigible en Duro Felguera.

Sólo faltaba, para acabar de rebosar el vaso de la paciencia de los accionistas norteamericanos, la reciente compra por un euro del Banco Popular, una vergonzosa adquisición que ha contado con la aquiescencia del gobierno de España, muy especialmente de Soraya Sáenz de Santamaría, a la que habrá que dedicar un capítulo entero en esta tenebrosa e inacabable historia negra que está envolviendo al Banco de Santander.

 Emilio Botín presuntamente asesinado





La adquisición/donación del Banco Popular, que ha dejado en bancarrota a más de trescientas mil familias españolas, se ha realizado con ocultación al Consejo de Administración de importantísimos datos, así como con mentiras y balances falseados a los organismos de control financiero de España, para conseguir, finalmente, uno de los mayores pelotazos en la historia de la banca que servirá para tapar la mala gestión económica de Ana Patricia Botín al frente del banco.

No en vano, la justicia española podría, de un momento a otro, decretar medidas cautelares en relación con la irrisoria compra por un euro del Banco Popular a manos del Banco de Santander, habida cuenta de que, ya ni el Ejecutivo, tan empeñado como está la vicepresidenta en favorecer a la entidad financiera y acallar toda crítica -incluso, de los medios de comunicación-, es capaz de detener la avalancha que se le viene encima; por ello, podría producirse, esta misma semana, una paralización judicial que afectaría de manera inmediata a la de venta a BlackStone de un 51% de la cartera inmobiliaria del Banco Popular.

No hubo autopsia a Emilio Botín. El Gobierno de España conocía desde el primer momento, la sospecha de asesinato del banquero.

 Soraya Sáenz de Santamaría


Según un documento confidencial al que hemos tenido acceso desde La Tribuna de Cartagena, con fecha 6 de abril de 2015, tanto la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sánez de Santamaría como el Gobernador del Banco de España, Luis Linde, son informados del presunto asesinato del banquero Emilio Botín, de la posible autoría atribuida a Jesús Samper (narcotraficante colombiano y amante de Ana Patricia Botín) y a tres miembros del equipo de seguridad del propio Banco de Santander, Carlos Martínez, Carlos Rubio y José Manuel García Entrena y de la posible inducción al asesinato atribuida a la propia hija del fallecido, Ana Patricia Botín y a su viuda, Paloma O´Shea.

Se les hace entrega de un detallado informe en el que se relata el modus operandi, la autoría, las inductoras, los motivos, el irregular Consejo que se improvisa en el despacho contiguo a donde se encuentra el cadáver del banquero para elegir a Ana Patricia Botín como nueva presidenta y, sobre todo, la inexplicable ausencia de informe de autopsia médico forense, prácticamente preceptiva en cualquier muerte similar, aún más, tratándose de una figura de primera magnitud económico-financiera a nivel internacional.

Se les pide la intervención, investigación y se deja en sus manos la conveniencia de comunicarlo a las autoridades europeas e internacionales (BCE, FED…etc).

10 días después, el 16 de abril de 2015, ante la falta de reacción alguna tanto por parte del Gobernador del Banco de España como de la vicepresidenta del Gobierno, se protocoliza ante el notario de Madrid, don Francisco Javier Monedero San Martín, escrito de acusación que el citado notario presenta ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional un día después, el 17 de abril de 2015, solicitando se practiquen las pruebas que se crean convenientes para verificar la posible existencia de un delito de tal magnitud.

 Jaime Pérez Renovales, el hombre de la vicepresidenta en el Santander


Lejos de prestar colaboración, Soraya Sáenz de Santamaría, que tenía entre su equipo de más directos colaboradores a Jaime Pérez Renovales, exdirectivo del Banco de Santander (en excedencia desde diciembre de 2011), habría ordenado a su colaborador la vuelta inmediata a la entidad financiera, de manera aparentemente normal. Analizada esta acción, con la perspectiva del tiempo transcurrido y el posible homicidio sin investigar y completamente silenciado, todo indica a una maniobra de la vicepresidenta para controlar las investigaciones internas del Banco sobre el posible asesinato del banquero. No le ha ido nada mal seguir las órdenes de su jefa, Soraya Sáenz de Santamaría: en la actualidad, Jaime Pérez Renovales es, nada más y nada menos que el secretario del Consejo de Administración del Banco de Santander.


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Webs de ultraderecha reavivan el chantaje de Manos Limpias contra el Santander con el bulo del asesinato de Botín



Un día después de que Pedraz acusase a Manos Limpias de chantajear al Santander, webs de ultraderecha recuperaron la historia del supuesto crimen.

Miguel Bernad mandó al banco una nota con la denuncia en la que se acusaba a Ana Patricia Botín de asesinar a su padre contratando a un narco.

La denuncia de asesinato presentada en 2015 por un editor de confidenciales condenado por extorsión fue archivada en unas semanas en la Audiencia Nacional.


08/11/2017 - 21:52h 




Luis Pineda, presidente de Ausbanc. EFE

El pseudosindicato Manos Limpias intentó extorsionar al Banco Santander usando una denuncia de un particular que acusaba a Ana Patricia Botín, a su madre, Paloma O'Shea y a personal de seguridad de la entidad, de urdir el asesinato de Emilio Botín que según el escrito habría sido ejecutado por un narco colombiano llamado Jesús Samper Gaviria. La querella fue rápidamente archivada en la Audiencia Nacional en 2015 por falta de pruebas pero Manos Limpias intentó aprovechar la judicialización de la muerte de Botín para extorsionar al banco a cambio de no personarse y ejercer de acusación en el caso.

Todo arranca en la primavera de 2015, con una denuncia del empresario Juan Muñoz Bloise –con intereses en el sector de la comunicación y varios diarios confidenciales– que trataba de demostrar que la muerte del presidente del Banco Santander el 10 de septiembre de 2014 fue en realidad un asesinato planificado por sus familiares más directos y por el personal de seguridad del banco.

Juan Muñoz Bloise –administrador único en sociedades vinculadas al sector de la información como Euro 2000 Press Diario Digital, SL, Pentágono Comunicaciones SL, Confidencial Press SL y presidente de la sociedad Ediciones del Eterno Retorno SA– presentó a través de un notario primero ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y después directamente ante la Audiencia Nacional un abracadabrante relato de dos folios en los que señalaba que tres individuos habían suministrado una dosis mortal de penicilina que le causó la muerte al banquero, enfermo de diabetes.
"El banquero cántabro no murió de un infarto legal [sic] tal y como se ha querido hacer ver a la opinión pública sino que fue vilmente asesinado en su despacho de la ciudad financiera del Santander, situada en el municipio de Boadilla del Monte", arranca la denuncia, a la que ha tenido acceso eldiario.es y que no ha tenido más recorrido en los tribunales que un par de diligencias de trámite ordenadas por el juez Santiago Pedraz. Luego cerró definitivamente la causa por falta de pruebas. 

Tanto el acta de defunción como las diligencias judiciales señalaron que Botín murió por causas naturales: un infarto. Esa misma semana, antes de su muerte, había cancelado gran parte de su agenda porque se encontraba enfermo.

Según fuentes de aquella investigación nunca hubo caso, puesto que el denunciante no aportó ningún indicio de sus gravísimas acusaciones. Pero la judicialización de la muerte del banquero sirvió al pseudosindicato Manos Limpias para chantajear al Santander. Lo apunta el propio juez Pedraz en un auto del pasado 30 de octubre sobre la investigación que ha llevado a prisión a Luis Pineda, presidente de la supuesta entidad sin ánimo de lucro Ausbanc, y a Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, por sus maniobras de extorsión.

Ambos están procesados por los  delitos de estafa, extorsión, amenazas, administración desleal, fraude en subvenciones y pertenencia a organización criminal.

A la hora de enumerar los distintos episodios en los que Manos Limpias trató de chantajear a empresas y entidades bancarias a cambio de no acusarles en los tribunales, el juez de la Audiencia Nacional señala el caso del Santander: "Luis Pineda empleó su influencia y peso en Manos Limpias para que por parte del sindicato no se continuasen las acciones que se tenían previstas en relación a la denuncia por el presunto asesinato de Emilio Botín, y así de aprovechar la petición de financiación vía convenio publicitario con el Banco de Santander". 

El auto de Pedraz se apoya sobre la documentación recabada por la Policía durante los registros informáticos en las sedes de Ausbanc y Manos Limpias en los que apareció la denuncia sobre el supuesto crimen. Fuentes de la investigación sostienen además que fue el propio Miguel Bernard, el secretario general de Manos Limpias, quien dejó en una sucursal del Santander la querella con una nota suya para que fuese enviada a la dirección de la entidad. 

La historia del supuesto asesinato de Botín ha revivido esta semana en las redes a través de varios diarios digitales de corte ultraconservador. El pasado 31 de octubre, solo un día después del auto de Pedraz acusando a Manos Limpias de intentar sacar tajada de la denuncia, La Tribuna de Cartagena ha recuperado la historia que otras webs como Rambla Libre, que dirige Enrique de Diego, o la web del locutor César Vidal han amplificado durante los últimos días.

Judicialmente, el caso está cerrado, tal y como admitió este miércoles a eldiario.es Carlos Javier Sánchez-Seco Vivar, que representa al empresario autor de la denuncia. Según el abogado es el "delicado estado de salud" de Juan Muñoz Bloise, su cliente, el que impide presentar de nuevo la denuncia en un juzgado de Móstoles, tal y como tenían previsto.

Fuentes cercanas al empresario reconocen que su querella fue empleada por Ausbanc y Manos Limpias para extorsionar al Santander pero niegan que ambas acciones estuviesen coordinadas. Juan Muñoz Bloise ya fue condenado el pasado marzo, según adelantó vozpopuli, a cinco meses de prisión por un intento de extorsión a los empresarios Juan Abelló y Ana Gamazo, dos de las personas más acaudaladas de España. En este caso la amenaza consistía en revelar sus supuestas implicaciones en un fraude de paraísos fiscales.

Ni el Banco Santander ni la familia Botín han querido hacer declaraciones sobre este caso.
Mientras tanto, un puñado de webs vinculadas a la ultraderecha acusan a medios de comunicación, jueces e instituciones de ocultar el asesinato del primer banquero español y el insólito thriller  en el que un supuesto narco colombiano acabó con la vida de Botín por encargo de su hija y su esposa en medio de una guerra familiar por el control del Santander.

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