martes, 6 de septiembre de 2016

A VUELTAS CON EL ATENTADO A LAS TORRES GEMELAS EL 11S



La extraña muerte de los tres periodistas que iban a revelar la terrible verdad del 11-S

Fallecieron casi el mismo día... tras haber pedido al Kremlin archivos secretos

Putin ha dicho que tiene pruebas de la complicidad del gobierno de Bush en el peor atentado de la historia en territorio norteamericano.

Periodista Digital, 27 de febrero de 2015 a las 06:59
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha dicho que tiene pruebas obtenidas por satélite de la complicidad del gobierno de Bush en el peor atentado de la historia en territorio norteamericano: el derribo de las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Y en esos estaban los tres periodistas norteamericanos que han muerto en extrañas circunstancias, con apenas una semana de diferencia: obtener estos archivos secretos para emitir un documental. Se trata de Ned Colt, David Carr y Bob Simon.


  

LOS FALLECIDOS

Las cadenas Rusia Today y Telesur apuntan que la primera muerte se registró el 10 de febrero de 2015: el corresponsal de la cadena NBC, Ned Colt, de 58 años, murió de un derrame cerebral masivo.
Después de una prolífica carrera, había destacado en los últimos años por su trabajo en el Comité Internacional de Rescate a los Refugiados de Naciones Unidas.

El mismo día, David Carr uno de los columnistas más prestigiosos del The New York Times, murió en el Hospital St Lukes Roosevelt, después de desmayarse en su oficina del periódico. No hubo mayor información desde el diario oficialista norteamericano sobre las causas de la muerte de su cronista.





 
El corresponsal, y presentador Bob Simon, del programa 60 Minutos de la cadena CBS, fue el tercero que murió. Fue el 11 de febrero en un accidente de tráfico en Nueva York, sobre el que curiosamente el Departamento de Bomberos, que debió intervenir dijo que los dos ocupantes del vehículos chocado "tenían heridas que no ponían en peligro sus vidas".

Simon murió horas después en el hospital. Tenía 73 años y había ganado como periodista más de 27 Premios Emmy, en medio siglo de coberturas, en escenarios informativos de máximo destaque.

 

Los tres periodistas, más Brian Williams, tenían desde este año una agencia independiente de noticias, y pensaban presentar su primer documental con "los archivos más secretos del Kremlin", donde se probaba "indudablemente" la participación del Gobierno de Washington, en los atentados contra las Torres Gemelas, de septiembre de 2001.

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OTROS VIDEOS IMPORTANTES:

EX-MILITAR NORTEAMERICANO RECONOCE EL ENGAÑO DEL 11S




 ARQUITECTOS E INGENIEROS POR LA VERDAD DEL 11S
 

domingo, 4 de septiembre de 2016

¿Es tan urgente un gobierno como pretenden vendernos?



Hay un mensaje que Rajoy y sus hordas mediáticas han emitido con tan denodada insistencia que finalmente ha sido asimilado por la opinión pública como verdad revelada: que España necesita urgentemente, a toda costa, a cualquier precio, un gobierno.
  

 Mariano Rajoy, durante el pasado debate de investidura. - Imagen Gtres

 “Es monstruosa, inconfesable, esa contradicción de perpetuar el mal para garantizar el bien. La contradicción que hace de mí un hombre cínico e indescifrable […] Todos piensan que la verdad es justa... pero conduce al fin del mundo. Y no podemos consentir el fin del mundo en nombre de la justicia. Nosotros tenemos un mandado, un mandato divino. Hay que  amar mucho a Dios para entender la necesidad de hacer el mal para conseguir el bien. Esto Dios lo sabe, y yo también lo sé.”

La cita pertenece a un monólogo ficticio de la película Il Divo (2008) donde el personaje de Giulio Andreotti hace examen de conciencia y admite su culpa en los turbios asuntos de la política italiana. Pero se trata de un falso acto de contrición pues lo que pretende realmente es justificarse a sí mismo, argumentando que, muy a su pesar, el mal es un medio necesario para alcanzar el bien. Y aplicarlo es el tremendo sacrificio del político, del verdadero hombre de Estado.

Para Rajoy, gobernar a toda costa, aferrarse al poder, continuar en la poltrona para que nada cambie, es la manera de perpetuar el mal para garantizarnos el bien
Salvando naturalmente la estatura política que separa a ambos personajes, diríase que Mariano Rajoy parece ver el mundo de manera parecida. Para él, gobernar a toda costa, aferrarse al poder, continuar en la poltrona para que nada cambie, para que España siga degradándose -es decir, hacer el mal-, es la manera de garantizarnos el bien. El mal en este caso consiste en considerar el poder un fin en sí mismo, no un medio para conseguir más libertad, mejor participación, crecientes oportunidades para los ciudadanos. Y, al igual que el ficticio Andreotti, diríase que Rajoy cree que la verdad puede ser contraproducente, peligrosa. De ahí sus apelaciones al “sentido común” y… su empeño en silenciar al discrepante, en condenar al ostracismo a los que no se avengan a propagar sus consignas, a quienes denuncien que el rey está desnudo.

Un gobierno ¿para qué exactamente?  
Hay un mensaje que Rajoy, y sus hordas mediáticas, han emitido con tan denodada insistencia que finalmente ha sido asimilado por la opinión pública como verdad revelada: que España necesita urgentemente, a toda costa, a cualquier precio, un gobierno. Por eso, la investidura de Mariano constituiría un suceso inevitable, imprescindible al que nadie debe oponerse. Un mal que, sin embargo, garantizará el bien de la colectividad… ¿o no? 

Se trata, más bien, de un argumento falaz. Porque lo importante no es el ejecutivo, tampoco el presidente, sino la línea política, las reformas, la filosofía; en definitiva, el pensamiento que inspirará las decisiones de un gobierno. Sin embargo, grandes empresarios, muchos periodistas y demasiados columnistas de opinión se empeñan en poner el carro delante de los bueyes pregonando que lo imprescindible es la formación de un ejecutivo... con independencia de la línea que pudiera seguir después.

Fieles a este guion, algunos grandes empresarios repiten que "la incertidumbre es nefasta para los negocios", una melodía pegadiza, sin duda, pero con letra poco verosímil. ¿No generaría más incertidumbre un ejecutivo en minoría cuya imprevisible política sería resultado de cambalaches, componendas y trapicheos con otros grupos? En España, donde las leyes se promulgan a granel, y las normas cambian de forma acelerada, un gobierno en funciones tiene ciertas ventajas: se encuentra limitado para modificar arbitrariamente las reglas del juego. Así, aunque en las alturas se muestren inquietos, la interinidad del gobierno implica menos incertidumbre para la sociedad pues pone coto a la continua ocurrencia, capricho o antojo del ejecutivo de turno.

Más allá de lo que trinen los líderes y pregonen los medios, el ciudadano de a pie no ha notado los supuestos perjuicios de la ausencia de gobierno. Un fenómeno que no se debe, como ha apuntado cierto zascandil, a que muchas competencias se encuentren transferidas a las Comunidades Autónomas, sino a que la Administración, sea nacional, autonómica o local, es una máquina burocrática que funciona por sí misma, con independencia de que el gobierno se encuentre en funciones o en mandato pleno.

Lo importante no es el ejecutivo, tampoco el presidente, sino la línea política, las reformas, la filosofía; en definitiva, el pensamiento que inspirará las decisiones de un gobierno.

Sin embargo, grandes empresarios, intelectuales y periodistas de partido necesitan saber urgentemente quién diablos repartirá el pastel en esta España de favoritismo, apaño y enjuague, a quién deben rendir esa pleitesía que les garantice una vida muelle. Los grandes sectores empresariales porque dependen de un intenso intercambio de favores con el poder político; ciertos periodistas porque sus nóminas, y la continuidad de sus medios, dependen de ayudas oficiales o de la publicidad que contratan las empresas que actúan en connivencia con los gobernantes.

Por ello, demasiados creadores de opinión, rompiendo el compromiso de honestidad intelectual con sus lectores, escriben al dictado de consignas recibidas desde arriba. Resulta más rentable seguir la estela de la propaganda oficial que desvelar esa verdad que acarrea "el fin del mundo". Para estos mayordomos debe haber cuanto antes un gobierno... que favorezca sus intereses, despellejando a Pedro Sánchez por no facilitar una investidura como sea. Eso sí, cualquier observador imparcial reconocería que ninguno de los dirigentes actuales posee cualidades ni actitudes adecuadas para ser investido presidente y formar el gobierno que España necesita. 

Más de lo mismo  
Frente a esta dinámica perversa, el acuerdo de PP y Ciudadanos es pólvora mojada. 150 medidas que dejan helado al ciudadano consciente, no maleado por la incesante propaganda. Aun siendo algunas bienintencionadas, las propuestas acaban desembocando en el "mar de lo mismo", esa línea arbitrista, paternalista y gastadora que pretende resolver con una nueva ley el problema que creó la anterior. Es un pacto que, de aplicarse, generaría más burocracia, más legislación, más organismos para colocar a los partidarios... cuando la solución es precisamente recortar todo ello. Especialmente la legislación, que debe ser podada con vigor, simplificada hasta que quede en lo verdaderamente imprescindible.

Tampoco parecen percatarse de que los pactos anticorrupción son tan absurdos como las inanes comisiones parlamentarias de investigación, donde nunca se descubre nada. Cuando la corrupción no es individual, sino organizada, no hay pacto, acuerdo o ley capaz de atajar el ubicuo enriquecimiento ilícito. Como también es disparatada la intención de profundizar en la proporcionalidad del sistema electoral. Señores, no intenten tomarnos el pelo: la proporcionalidad no mejora la representación del ciudadano, sólo la de los partidos. Y constituye una deriva que conduce a la Italia de Giulio Andreotti, la que cebó los escándalos de Tangentopoli.

Somos pocos, pero tenemos razón
Perpetuar el mal nunca garantiza el bien. El mal, es decir, la corrupción, la degradación, terminan infectándolo todo y el cinismo alcanza cotas insoportables. Otro conocido dirigente italiano de la época, Bettino Craxi, es prueba de ello. Acorralado por los jueces, no negó haber cobrado sobornos. Más bien trató de justificarlos aduciendo un argumento similar al del cinematográfico Andreotti, pero ya sin la elegancia del taimado Giulio. Declaró que el cobro de comisiones ilegales era común a todas las formaciones, la regla general de actuación. Que la corrupción era el coste de la política, el mal que la sociedad debía aceptar para mantener una democracia de partidos. Pero, claro, olvidó señalar que la mayor parte de los sobornos iba directamente al bolsillo de los dirigentes, no a financiar los partidos. 

El verdadero servicio que grandes empresarios, periodistas, intelectuales y columnistas pueden prestar a sus conciudadanos es abogar por una profunda reforma política.
Al final, afloraron en Italia tramas corruptas que enraizaban en todas las estructuras administrativas del país. Los jueces imputaron a más de la mitad del parlamento, disolvieron 400 ayuntamientos y comprobaron que las grandes empresas pagaban anualmente más de 4.000 millones de dólares en sobornos. Los partidos tradicionales sufrieron un cataclismo electoral, desaparecieron del mapa. El sistema electoral italiano fue sustituido por uno mayoritario y, durante algunos años se redujo la corrupción, hasta que la contrarreforma devolvió el sistema al punto de partida. Lo que, ya puestos, demuestra que, en sistemas políticos como el español, completamente podridos, las reformas deben ser profundas, radicales, continuadas. Nunca tímidas, puntuales o vergonzantes. Tampoco traducirse en una serie de inconexas soluciones arbitristas que, una tras otra, se disolverán como gotas de agua en el cenagal del inmovilismo y la corrupción. Máxime cuando aquí, en España, carecemos de esas estructuras empresariales, de esos intelectuales, de esa sociedad civil de la que, pese a todo, sí dispone Italia. 

La clave no está en contar con un gobierno cuanto antes: el verdadero servicio que grandes empresarios, periodistas, intelectuales y columnistas pueden prestar a sus conciudadanos es abogar por una profunda reforma política, dirigida a instaurar instituciones neutrales e independientes, contrapesos, mecanismos eficaces de control del poder, sistemas de representación directa, adecuados métodos de selección de los gobernantes y una prensa libre e independiente. Unas transformaciones profundas que eliminen barreras, neutralicen el perverso sistema de intercambio de favores e impulsen mecanismos basados en el mérito y el esfuerzo, no en las relaciones, la influencia o la amistad. Esto es lo que realmente puede beneficiar al ciudadano de a pie; nunca una investidura a toda costa para que la manivela del BOE vuelva a girar sin control, garantizando el reparto de favores... a los de siempre. Que no les engañen, el resultado de la votación de este viernes pasado no es producto del bloqueo, del sabotaje, sino del agotamiento de esa política que perpetúa el mal para, se supone, garantizar el bien y... de sus recalcitrantes candidatos. 

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EEUU trasladará a 100 terroristas profesionales anti-iraníes a Europa



Domingo 28 de Agosto de 2016
Un avión de pasajeros estadounidense tiene la misión de trasladar este jueves a los líderes del grupúsculo terrorista anti-iraní, Muyahedin Jalq (MKO) de Irak a Europa.
El exjefe de MKO, Masud Rayavi, escaparía del Campo Hurriya (Liberty) en Irak durante un plan organizado para transferir a unos cabecillas del grupúsculo.
Según han informado fuentes fidedignas iraquíes, un avión de pasajeros tiene previsto facilitar el escape de un cierto número de miembros cercanos al exjefe de la organización criminal anti-iraní, algunos de ellos son perseguidos por la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL).
El avión al parecer entraría en el territorio iraquí en coordinación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), pero en realidad se llevaría a cabo por medio de las cooperaciones realizadas con las fuerzas militares estadounidenses desplegadas en Irak y las consultas con autoridades saudíes.
“La aeronave embarcará a más de 100 miembros de MKO en el Aeropuerto de Bagdad (capital) y partirá desde Irak rumbo a Europa por una ruta especial”, han especificado. La base actual de MKO se encuentra en un suburbio de París, capital de Francia.
En este contexto, han explicado que dichas personas, que ya están identificadas por las fuentes iraquíes, tenían previsto abandonar a las 00h04 hora local, la actual base de Liberty para dirigirse al aeropuerto.
“Debido a la presencia de las personas cercanas al Masud Rayavi en el avión (destinado específicamente a llevar a los miembros del grupo terrorista con pasaportes falsos), es muy posible que el exjefe del MKO, que según ciertos documentos se ha escondido en el campo, tenga plan de huir de Irak”, han concluido.
Documentos desclasificados y testimonios de antiguos miembros de esta banda terrorista, desvelan lazos estrechos de MKO con la banda extremista EIIL (Daesh, en árabe).
En septiembre de 2012, Estados Unidos decidió retirar a los Muyahedine Jalq de su lista de grupos terroristas extranjeros, en la que figuraba desde 1997 mientras sus líderes son culpables de organizar y realizar varios actos terroristas contra el país persa, en los que murieron más de 17.000 iraníes tanto ciudadanos comunes como autoridades.
A principios de este año, la página Web estadounidense The Intercept dio a conocer que esta organización terrorista había sobornado a funcionarios de alto rango de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de EE.UU. para que facilitaran su salida de la lista negra.
Durante las últimas tres décadas el MKO ha llevado a cabo numerosos ataques terroristas contra la población civil iraní y funcionarios gubernamentales. De casi 17.000 iraníes muertos en ataques terroristas desde la victoria de la Revolución Islámica de Irán en 1979, cerca de 12.000 han sido víctimas de los actos terroristas llevados a cabo por MKO.

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